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martes, febrero 15, 2011

El mal uso del aire acondicionado aumenta el riesgo de infecciones respiratorias

El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires advirtió que el mal uso del aire acondicionado incrementa el riesgo de infecciones y broncoespasmos, sobre todo en lactantes, asmáticos, enfermos de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y alérgicos.


El titular de la cartera sanitaria bonaerense, Alejandro Collia, recomendó a la población tomar algunas precauciones, "dado que a esta altura del año suele hacerse abuso del aire acondicionado, lo que puede exacerbar las crisis respiratorias en enfermos crónicos y lactantes".


Por su parte, el jefe de Neumonología del hospital provincial San Juan de Dios de La Plata, Andrés Echazarreta, sostuvo que "para trabajar, descansar, realizar tareas domésticas y otras actividades, el aire acondicionado es reconfortante y ayuda a prevenir cuadros graves como el de golpe de calor o los descensos abruptos de presión". Sin embargo, aclaró que la vía aérea tiene un mecanismo de calentamiento que le viene dado por los vasos sanguíneos que la envuelven.


"Cuando la temperatura del ambiente difiere demasiado de la temperatura de la vía aérea se generan las condiciones que favorecen el crecimiento bacteriano y el desarrollo de infecciones respiratorias", agregó Echazarreta.


Por eso, los especialistas del Ministerio de Salud coincidieron en no utilizar el aire acondicionado para refrigerar sino, justamente, para 'acondicionar' el ambiente: "la idea es que no haya una amplitud térmica exagerada entre el exterior y el interior. Lo ideal, afirman, es mantenerlo entre los 23 y 25 grados".


Las temperaturas demasiado bajas provocan la inflamación de las vías aéreas superiores y esto suele generar sinusitis, laringitis, bronquitis y, en casos más severos, neumonías. En las personas con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), alérgicos y asmáticos, quienes tienen una flora bacteriana diferente y son especialmente sensibles a los cambios de temperatura, el mal uso del aire exacerba los síntomas e incrementa el riesgo de crisis respiratorias que requieren atención de emergencia.


"Además de enfriar, el aire acondicionado seca el ambiente", agregó Salvador Pace, director asociado del hospital provincial Cetrángolo, de Vicente López, especializado en enfermedades respiratorias.


El especialista completó que "ese aire frío y seco reduce las secreciones mucosas e inflama la vía aérea superior, es decir, garganta, nariz y laringe, y esto genera cuadros inflamatorios como faringitis y rinosinusitis", que a su vez crean mejores condiciones para el desarrollo de gérmenes e infecciones.


Si bien los neumonólogos no desaconsejan el uso de aire acondicionado para dormir, apuntan algunas recomendaciones para evitar enfermarse o bien amanecer con dolor de garganta, dificultad para respirar, estornudos y mucosidad.


"Cuando uno se duerme el cuerpo se enfría, por eso no hay que bajar demasiado la temperatura del aire acondicionado", agregó Pace y recomendó mantenerlo a 24 grados y en la modalidad 'FAN' o ventilador, que es la de menor salida de aire.


Los bebés requieren un cuidado especial porque aún no desarrollaron los mecanismos de regulación de la temperatura corporal. "A esto se suma que por las noches suelen moverse y destaparse completamente, por eso, si el aire está a menos de 24 grados pasarán frío", explicó Estela Grad, referente en infecciones respiratorias del ministerio de Salud provincial, y agregó que la temperatura muy baja predispone a las virosis. En ese sentido recomendó que a pesar de que sea verano, los pequeños duerman al menos "con una remera y una sábana liviana".


Cómo usar el aire acondicionado

• Mantener el artefacto entre los 23 y 25 grados. Si hay mucha diferencia con el afuera u otros ambientes, las mucosas se secan e inflaman lo que provoca dolor de garganta, estornudos, congestión nasal y mayor riesgo de infecciones.


• Por debajo de los 24 grados, aumenta el riesgo de exacerbación de los síntomas en personas con EPOC, alergias o asma


• Para dormir conviene utilizar el modo FAN o ventilador que es el de menor salida de aire.


• En los ambientes con aire acondicionado los bebés deben utilizar siempre una remera y para dormir una sábana.


• Salir siempre con algún abrigo para evitar cambios bruscos en caso de ingresar a un ambiente refrigerado en exceso.

Fuente: Docsalud.com

martes, diciembre 07, 2010

Claves para un sexo seguro

Autor: Dr. Daniel Stamboulian

La aparición del sida, a principios de la década de 1980, marca el comienzo de la preocupación por la transmisión de infecciones, especialmente el VIH, a través de las relaciones sexuales. La ciencia ha demostrado, en todos estos años que es posible disminuir el riesgo de las Infecciones de transmisión sexual y disfrutar de un sexo seguro.

Para lograrlo, es importante recordar:

• El virus del sida se transmite por relaciones sexuales o por contacto con sangre (por ejemplo, al compartir agujas en la drogadicción endovenosa).

• El sexo anal es el de mayor riesgo. El sexo oral, en cambio, es el de menor riesgo, pero la posibilidad de contagio existe.

• La mujer tiene siempre mayor posibilidad de contagio porque la vagina recibe millones de células que se eliminan en cada eyaculación. Si el hombre está infectado por el VIH, por ejemplo, estas células pueden contener el virus y contagiar.

• Cuando hay lesiones en los órganos genitales la transmisión de las infecciones es más fácil.

• El virus de la hepatitis B se transmite 100 veces más fácil que el del sida, por relaciones sexuales.

• Las personas que tuvieron sífilis y su prueba serológica o VDRL dio positivo, una vez tratadas no contagian esta enfermedad.

• El herpes genital hoy puede controlarse. Si hay lesiones, el virus está presente en mayor concentración durante las primeras 48 a 72 horas de aparecida la lesión y puede transmitirse sexualmente.

Conocer los hechos mencionados es prioridad en la prevención de las infecciones de transmisión sexual. Para prevenirlas y practicar un sexo seguro, recuerde:

• El preservativo es la mejor barrera para evitar la transmisión de las infecciones en las relaciones sexuales.

• Los óvulos o cremas espermicidas que se utilizan para evitar el embarazo solo son útiles como complemento del preservativo, por su acción contra el virus.

• La vacuna contra la hepatitis B es segura y eficaz. Recuerde que este virus se transmite como el sida, por contacto sexual, pero 100 veces más fácilmente.

• El virus de papiloma humano (HPV), que causa de cáncer de cuello uterino y verrugas genitales, puede prevenirse con vacunas.

• Si uno tiene temor de haberse infectado por VIH o hepatitis B, un simple análisis de sangre aclara la situación. Consulte a su médico y no viva angustiado. Además, un diagnostico temprano pue­de cambiar el pronóstico de muchas infecciones transmitidas se­xualmente.

En síntesis, utilice el preservativo, tome las precauciones necesarias y disfrute con responsabilidad de un sexo seguro, anteponiendo el conocimiento a los mitos y a los temores.


Fuente: DocSalud.com

martes, abril 06, 2010

El mal uso de las lentes de contacto trae complicaciones

Con el uso masivo de las lentes de contacto, las técnicas de fabricación continúan adquiriendo altos niveles de perfeccionamiento . Sin embargo, a pesar de ser cada vez más confortables, su mala utilización puede llegar a producir la pérdida de la visión.

De acuerdo con la doctora Paula Bote de la Clínica Oftalmológica Nano, "entre los problemas más comunes por la mala utilización de lentes de contacto, se pueden contar la irritación, molestias y resequedad, reacciones tóxicas, alergias, conjuntivitis, úlceras, las infecciones corneales, bacterianas o por amebas (Acanthameba)" .

Respecto de las infecciones cornéales, Bote advierte que generan dolores intensos y carencia transitoria de la visión. En casos más graves pueden producir la pérdida definitiva de la vista debido a la formación de cicatrices y perforaciones.

Este tipo de infecciones se puede dar por contaminación microbiana y/o parasitaria de los materiales para el cuidado de las lentes como la pseudomona, y la acathameba respectivamente .
Esta última se encuentra en piletas de natación, aceites, tubos de ventilación o reservorios líquidos.

Factores de riesgo

La lente no deja de ser un objeto extraño para el ojo humano y si no se higieniza correctamente puede traer múltiples complicaciones. Por eso, es imprescindible el desarrollo de buenos hábitos respecto del cuidado y el estricto seguimiento de las guías de acuerdo al tipo de lente.

Para eso, Bote recomendó:

1- No limpiar con agua: El agua puede contener microorganismos, cloro y otros minerales que pueden dañar tanto los ojos como las lentes.

2- Higienizar siempre las lentes antes de utilizarlos: salvo que sean lentes descartables, se deben limpiar los lentes antes de cada uso.

3- Emplear un estuche apropiado para su almacenamiento, limpiar el envase y dejarlo secar al aire entre usos incluyendo la tapa de los mismos.

4- Usar las lentes de contacto durante el período de tiempo recomendado. Algunas lentes están diseñadas para un día de uso, otras por una semana o un mes. En todo caso, es imperioso respetar esos períodos de uso.

5- Manipular con cuidado las lentes de contacto. Al tocar las lentes las manos deben estar limpias y secas. Al entrar en contacto con las lentes se deben evitar jabones con perfumes o aceites las pantallas solares, cremas de manos o quitaesmaltes.

6- En caso de ojos secos o irritados usar gotas oculares para humedecer mientras tengas las lentes puestas.

7- Ponerse las lentes luego de aplicarse el maquillaje y removerlas antes de desmaquillarse. Los cosméticos pueden irritar los ojos, por eso no es conveniente aplicarse sombras o sprays mientras se utilizan las lentes. En el caso de irritación no deben frotarse los ojos. Es preferible sacarse las lentes y limpiarlas con una solución estéril antes de reutilizarlas.

8- En caso de sentir incomodidad, sequedad o dolor no dude en consultar a un oftalmólogo.

Fuente: TN