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jueves, marzo 04, 2010

La Traición de Judas

Siendo víctima de una traición, conviene reflexionar acerca del siguiente texto...

Mateo 26, 14-25. Miércoles Santo. La traición de una persona querida trae siempre un dolor muy profundo. Jesús ha vivido este dolor.

Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes,
y les dijo: ¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré? Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle. El primer día de los Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: ¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua? El les dijo: Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos. Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua. Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce. Y mientras comían, dijo: Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: ¿Acaso soy yo, Señor? El respondió: El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!» Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: ¿Soy yo acaso, Rabbí? Dícele: Sí, tú lo has dicho.


Reflexión

La traición de una persona querida trae siempre un dolor muy profundo. Jesús ha vivido este dolor sin una reacción irascible, sino que ha hecho todo lo posible por evitar la violencia con Judas de tal manera que, cuando éste llega a Getsemaní con una turba de gente armada, Jesús no rechaza el beso del traidor. Se limita a hacerle ver su error con los ojos de la conciencia y del corazón: “¿Con un beso traicionas al Hijo del Hombre?”.

Es paradójico que un beso, un gesto afectivo, llegue a ser un acto de traición. Existe una bella oración que se recita en la Iglesia Oriental tomada de la antigua liturgia de san Juan Crisóstomo. Dice así: “Hijo de Dios, hazme hoy partícipe de tu místico convite, porque no revelaré el Misterio a tus enemigos, ni te daré el beso de Judas. Más bien, como el buen ladrón, te pido que te acuerdes de mí, Señor, cuando estés en tu Reino”.

Fuente: Catholic.net

viernes, junio 12, 2009

Cáritas: ¿Qué hace? Sus fundamentos


Deseo aprovechar la ocasión de la "Colecta Anual de Cáritas" para difundir que es lo que hace y sus fundamentos. Soy socio adherente desde hace varios años y considero un orgullo colaborar con ellos todos los meses.

El fundamento que da a Cáritas una identidad propia, que la distingue de otras ONGs, es su eclesialidad, expresada en su espiritualidad, es decir, en los valores espirituales que animan su vida y su acción.

De este modo, Cáritas asume su misión profética, trabajando en la construcción de una sociedad más justa y más fraterna, incidiendo en toda la comunidad cristiana, para que viva la caridad y exprese de manera efectiva el amor que Dios tiene a cada uno de sus hijos e hijas. De ello se desprende una metodología coherente con los principios, capacitación e idoneidad de sus miembros y el deseo de ser eficaces en nuestras acciones.

Los principales destinatarios de la misión de Cáritas son los pobres, procurando que crezcan en dignidad y sean protagonistas de su propio desarrollo. En consecuencia, a partir de las diversas temáticas que se abordan, todo el accionar de Cáritas es, ante todo, promocional en el más pleno sentido del término. Por eso, siempre será importante que todas las acciones impliquen una dimensión educativa y generen una verdadera cultura del trabajo.

En la misma dirección, Cáritas se dirige a las personas fortaleciendo sus vínculos más próximos: la familia, donde exista, o los vínculos humanos que más se le aproximen. La convicción con que Cáritas actúa es que la persona es ser social y no puede crecer si no fortalece sus vínculos.

Cáritas actúa significativamente. Esto quiere decir que si bien trata de ser eficaz, dicha eficacia no busca ser prioritariamente cuantitativa. Cáritas no pretende sustituir la acción o las instituciones propias del Estado ni de ninguna ONG. Desea realizar signos (obrar como lo haría Jesús) que sean eficaces y, si fuera posible, que se constituyan en modelos a seguir.

La acción de Cáritas procura incidir en la transformación cultural del contexto en el que actúa. En consecuencia, en nuestro país, se traduce en el crecimiento de la sociedad civil, para lo cual se impulsan acciones que generen un mayor compromiso ciudadano. Para ello, Cáritas trabaja en comunión con otras organizaciones que promueven fines concordes con estos objetivos y en especial articulación con Pastoral Social.

Junto a las 162 Cáritas de la confederación que integran Caritas Internationalis, se une al llamado que Juan Pablo II hiciera oportunamente para alcanzar la “globalización mundial de la solidaridad”.